Encontrándonos (Julio)

N° 5- Julio 2015

“Quien ha encontrado un amigo, ha encontrado un tesoro” (Eclesiástico 6,14)

 

En este mes de julio, todos preparamos un tiempo especial de “encuentro” con nuestros amigos, aquellos con quienes compartimos la vida, la fe, las esperanzas y los sueños más profundos, porque nos sentimos conocidos, valorados y queridos en nuestra propia identidad. Con ellos, no tenemos que dar tantas explicaciones cuando hablamos, porque con sólo mirarnos, nos entendemos. Ellos son un eco de nuestro ser, son “tierra de encuentro”, donde el mismito Dios nos habita y nos hace comunión, en su Presencia. Ellos son la experiencia de un anticipo del “cielo nuevo y la tierra nueva”, donde se enjugarán nuestras lágrimas y viviremos en plenitud de vida y felicidad.

Haciendo memoria del motivo del comienzo del Día de la Amistad, me remonté al momento cuando el hombre llegó a la luna. Quizás con esta designación se quiso significar la amistad de la humanidad con otros mundos, con una creación que nos maravilla y sorprende en su misterio. También el Papa Francisco, nos acaba de sorprender y maravillar con su mirada de amistad y de compromiso responsable con la integridad del Creado, desde su nueva Encíclica “Alabado seas, mi Señor”. Este título nos evoca, el “Canto de las criaturas”, de S. Francisco de Asis, quien se sentía hermano y amigo de toda la Creación, y por eso alababa a Dios por el derroche de hermosura y perfección en la naturaleza, en el mundo, en la “casa común” de todos los seres vivientes.

Los invito a leer y a disfrutar esta Encíclica con una mirada contemplativa, es decir, desde nuestro ser creyentes, desde una fe comprometida con el Creado, valorando todas las riquezas naturales que Dios nos confía, para el bien común de toda la humanidad.

Quisiera regalarles algunas de sus interpelaciones que nos expresan la fuerza de su voz profética,  a veces no entendida ni escuchada, porque priman en el corazón, otros intereses mezquinos y avaros, que no miden sus consecuencias o atropellan los derechos básicos de las personas y la integridad del creado.

Para el Papa, “no todo está perdido” ya que los seres humanos “también pueden sobreponerse, volver a optar por el bien y regenerarse, más allá de todos los condicionamientos mentales y sociales que les impongan”. En definitiva, son capaces de “iniciar caminos nuevos hacia la verdadera libertad”. Nos invita a vivir 5 formas concretas para el cambio de vida. Señala que “ante todo la humanidad necesita cambiar”. Estas son las claves de cambio que propone:

1.- Ser agradecido y practicar la gratuidad: El Papa pide que todo cristiano reconozca el mundo (lo creado) “como un don recibido del amor del Padre”, algo que implica “actitudes de renuncia y gestos generosos”. Es importante convencerse de que “menos es más” y que se debe crecer en la sobriedad y en la capacidad de gozar con poco. “La sobriedad que se vive con libertad y conciencia es liberadora” puesto que “quienes disfrutan más y viven mejor cada momento, son los que dejan de picotear aquí y allá, buscando siempre lo que no tienen, y experimentan lo que es valorar cada persona y cada cosa, aprenden a tomar contacto y saben gozar con lo más simple”. Francisco invita también a realizar hasta el gesto sencillo de “dar gracias a Dios antes y después de las comidas” porque ese momento “nos recuerda nuestra dependencia de Dios para la vida” y “fortalece nuestro sentido de gratitud”.

2.- Educar en los diversos ámbitos: El Papa nos pide no educar sólo desde el punto de vista científico, con leyes y normas como se ha hecho hasta ahora, sino ir más allá. Solicita realizar “pequeñas acciones cotidianas” como “evitar el uso del material plástico y de papel, reducir el consumo de agua, separar los residuos, cocinar sólo lo que razonablemente se podrá comer, tratar con cuidado a los demás seres vivos, utilizar transporte público o compartir un mismo vehículo entre varias personas, plantar árboles, apagar las luces innecesarias”. Esta educación se puede desarrollar en la escuela, en los medios de comunicación, en la catequesis y sobre todo, en la familia.

3.- Destierro del consumismo compulsivo: Las personas que se dejan “apresar” por los mercados, son sumergidas en la “vorágine” de las compras y los gastos innecesarios. “El consumismo obsesivo es el reflejo subjetivo del paradigma tecno-económico. Tal paradigma hace creer a todos que son libres mientras tengan una supuesta libertad para consumir, cuando quienes en realidad poseen la libertad, son los que integran la minoría que detenta el poder económico y financiero”.

4.- Olvido del egoísmo: El Papa Francisco sostiene que la situación actual del mundo favorece distintas formas de egoísmo. Así, las personas se vuelven autorreferenciales y se aíslan en sí mismas. De ello deriva la lógica del “usá y tirá” que justifica todo tipo de descarte, sea éste humano o ambiental. Es la lógica que conduce a la explotación infantil, al abandono de los ancianos, a la trata de personas, a las mafias, a los traficantes de órganos, a la concentración de tierras productivas en manos de pocos.

5.- Conversión interior: Francisco nos recuerda la necesidad de ‘convertirse’, es decir, encontrarse realmente con Jesucristo e iniciar una vida nueva. El cristiano, asegura, debe vivir su vocación admirando la belleza de la obra de Dios y protegiéndola. Así, nos propone “una sana relación con lo creado” como parte de la “conversión íntegra de la persona” y tomando como modelo a San Francisco de Asís. Esto implica “reconocer los propios errores, pecados, vicios o negligencias, y arrepentirse de corazón, cambiar desde dentro”.

El ambiente humano y el ambiente natural se degradan juntos, por eso no podemos afrontar el cambio de uno sin el otro y sin atender las causas de la degradación tanto ambiental, como humana y social. Es una realidad que el agotamiento de algunos recursos naturales, va creando el escenario favorable para las guerras disfrazadas de nobles reivindicaciones.

¡Qué bueno sería si cada uno empezara a realizar pequeñas prácticas cotidianas, que nos van transformando y transforman nuestro hábitat en un lugar sano, armonioso, cuidado, digno, para todos!.

Y ahora, paso a contarles algunas noticias de familia:

  • Una de las líneas de animación inspectorial es la FORMACION CONJUNTA (hnas y laicos), por eso hemos decidido que cada año, enviaremos una Hna y un laico/a al Centro Regional de Formación Docente en Salesianidad en Quito- Ecuador: para el año 2016 iniciarán esta experiencia del Nivel 1, la Hna. Silvia Dupont y la Srta. Tilsa Dominguez.
  • Para renovar y afianzar el camino de la FORMACIÓN PERMANENTE, participarán de nuestra Inspectoría en el Curso de Animadoras y futuras Animadoras de la CICSAL, del 24-31/8/2015 en Paraguay, las Hnas: Julia Bracamonte, Natalia Vera, Margarita Calfin, Cristina Crespo y Victoria Sonda. Y del Retiro de la Espiritualidad Misionera del PEM, del 4-10/11/21015 en Uruguay: las Hnas. Ana Aravena, Hortensia Barahona, Alicia Munz, Inés Elvira, Elsa Brusain y Angelina Valdez.
  • El próximo 6 de julio, regresa a nuestra Inspectoría la querida Hna. Valeria Vásquez, quien después de visitar a su familia al concluir el período dedicado al estudio en Roma, se integrará a la comunidad de Marina Coppa.
  • Todas nuestras comunidades, están rezando y uniéndose en conmovedoras iniciativas solidarias para ayudar a David, el sobrinito de nuestra querida Hna. Gaby Sosa, para que su familia pueda concretar la operación cardíaca que necesita realizar este bebé, para su pronta sanación. ¡Gracias por la generosidad y la red de amor que esta emergencia ha generado!.
  • Seguimos rezando también por nuestras Hnas y familiares enfermos, en estos días han internado a la Hna. Coca en Gral. Conesa por un problema pulmonar.
  • En todas nuestras comunidades nos unimos en la oración de gratitud por el don que ha sido la querida Hna. Teresa Lora para nuestra Inspectoría. En mi última visita a Viedma, pude hablar con ella y en el encuentro personal que tuvimos, pude agradecerle el testimonio de su vida y entrega como FMA, que tantos valoraron siempre. Ella con su sonrisa delicada, humildemente me lo agradeció y me abrazó con mucha ternura. Todos quienes tuvimos el regalo de conocerla, podremos atesorar en el corazón los recuerdos más hermosos que nos ha dejado, como legado e invitación a seguir sus huellas.
  • Nuevamente mi gracias sincero a cada una de las presencias y comunidades que he visitado en este último tiempo. Cada encuentro personal y comunitario va marcando hondo mi corazón y se hace lenguaje de un Dios vivo y cercano, que me habla en el otro, que se hace amigo y compañero de camino.

Que podamos todos celebrar en este mes la fiesta de la Amistad, valorando el tesoro precioso que Dios nos hace en nuestros amigos, que son la “tierra sagrada” del encuentro vital con Él en ellos. Un abrazo y mi oración permanente,

Hna. Marta Riccioli.

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