ENCONTRÁNDONOS (AGOSTO)

N° 6- Agosto 2015

“Estén siempre alegres” (Filip. 4,4)

 

Comenzamos este mes de agosto, tan esperado y preparado por toda nuestra gran Familia Salesiana, presente en todo el mundo, para festejar a nuestro Padre, Amigo y Maestro: ¡¡¡DON BOSCO!!!!.

Tantas cosas se han escrito y dicho de él, y se seguirán revelando, porque una persona y un santo como él, siguen siendo presencias vivas y permanentes en el tiempo y en la historia. Mientras existan jóvenes y sobre todo pobres y en riesgo, habrá un corazón salesiano que vibrará con ellos, que saldrá al encuentro con el corazón del Buen Pastor para brindarles esa Vida Abundante, de la cual tienen todo el derecho de gozar.

En este marco celebrativo, hemos tenido la inmensa alegría que el mismo Papa Francisco quisiera visitar la Basílica de María Auxiliadora en Turín, donde se encuentra el altar con la urna de Don Bosco que ha recorrido el mundo en estos años precedentes. El Papa llevaba escritas unas palabras, sin embargo, sintió que el leerlas era algo demasiado formal y prefirió dejarlas a una lectura posterior y hablarles a todos los presentes, desde su propio corazón.

Quisiera rescatar como “perlas preciosas” algunas de esas palabras que brotaron de un corazón agradecido, sobre cómo incidió el carisma salesiano en su historia personal:

“Con ustedes agradezco al Señor por haber dado a la Iglesia un Santo, que junto a tantos Santos y Santas de esta región, constituyen un honor y una bendición para la Iglesia y la sociedad de Turín y del Piamonte, de Italia y del mundo entero, en particular con motivo del cuidado que él tuvo para los jóvenes pobres y marginados. No se puede hablar hoy de Don Bosco sin verlo rodeado de tantas personas: la Familia Salesiana fundada por él, los educadores que en él se inspiran, y naturalmente tantos jóvenes, chicos y chicas, de todas las partes de la tierra que aclaman a Don Bosco como “padre y maestro”. ¡De Don Bosco se puede decir tanto! Pero hoy querría remarcar sólo tres rasgos: la confianza en la divina Providencia; la vocación de ser cura de los jóvenes especialmente de los más pobres; el servicio leal y activo a la Iglesia, en especialmente a la persona del Sucesor de Pedro.

Don Bosco ha desarrollado su misión sacerdotalmente hasta su último aliento, sostenido por una inquebrantable confianza en Dios y en su amor, por esto ha hecho grandes cosas. Esta relación de confianza con el Señor es también el fundamento de la vida consagrada, para que el servicio al Evangelio y a los hermanos no sea un permanecer prisioneros de nuestras perspectivas, de las realidades de este mundo que pasan, sino de una continua superación de nosotros mismos, anclándonos a la realidad eterna y profundizando en el Señor, nuestra fuerza y nuestra esperanza. Esta será también nuestra riqueza. Podemos preguntarnos sobre esta riqueza, y – me permito decir – sobre la “fantástica” riqueza salesiana. ¿Estamos a la altura?

El otro aspecto importante de la vida de Don Bosco es el servicio a los jóvenes. Lo realizó con firmeza y constancia, entre obstáculos y fatigas, con la sensibilidad de un corazón generoso. “No dio un paso, ni pronunció palabra, ni realizó empresa que no tuviera por objeto la salvación de la juventud… Lo único que realmente le interesó fueron las almas”. El carisma de Don Bosco nos lleva a ser educadores de los jóvenes con la pedagogía de la fe que se resume así: “evangelizar educando y educar evangelizando”. Evangelizar a los jóvenes, educar a los jóvenes a tiempo completo, empezando por los más débiles y abandonados, proponiendo un estilo educativo basado en la razón, la religión y ternura, universalmente conocido como “Sistema Preventivo”. Esta dulzura tan fuerte de Don Bosco, ciertamente la había aprendido de Mamá Margarita. ¡Dulzura y ternura firmes! Los animo a seguir con generosidad y confianza las múltiples actividades en favor de las nuevas generaciones: oratorios, centros juveniles, institutos profesionales, escuelas y colegios. Pero sin olvidar a aquellos que Don Bosco llamaba “chicos de la calle”: estos tienen tanta necesidad de esperanza, de ser formados en la alegría de la vida cristiana.

Don Bosco ha sido siempre dócil y fiel a la Iglesia y al Papasiguiendo sus sugerencias e indicaciones pastorales. Hoy la Iglesia se dirige a ustedes, hijos e hijas espirituales de este gran Santo, y de un modo concreto los invita a salir, a ir siempre de nuevo al encuentro de los chicos y jóvenes allá donde viven: en las periferias de las metrópolis, de las áreas de peligro físico y moral, en los contextos sociales donde faltan tantas cosas materiales, pero sobre todo donde falta el amor, la comprensión, la ternura, la esperanza. Ir hacia a ellos con la desbordante paternidad de Don Bosco.

El oratorio de Don Bosco nació del encuentro con los chicos de la calle y por un tiempo fue itinerante por los barrios de Turín. Pueden anunciar a todos la misericordia de Jesús, haciendo “oratorio” en cada lugar,  especialmente en los más duros; llevando en el corazón el estilo oratoriano de Don Bosco y mirando a horizontes apostólicos cada vez más amplios. De la sólida raíz que él puso hace doscientos años en el terreno de la Iglesia y de la sociedad, han despuntado tantas ramas: treinta instituciones religiosas viven su carisma para compartir la misión de llevar el Evangelio hasta los confines de la periferia. El Señor ha bendecido este servicio suscitando entre ustedes, a lo largo de estos dos siglos, una larga hilera de personas que la Iglesia ha proclamado santos y beatos. Los animo a seguir este camino, imitando la fe de cuantos los han precedido. En esta Basílica, tan querida para uds y para todo el Pueblo de Dios, invoquemos a María Auxiliadora para que bendiga a cada miembro de la Familia Salesiana; bendiga a los padres y educadores que invierten su vida por el crecimiento de los jóvenes; bendiga a cada joven que se encuentra en las obras de Don Bosco, especialmente aquellas dedicadas a los más pobres, para que, gracias a la juventud bien acogida y educada, llegue a la Iglesia y al mundo, la alegría de una nueva humanidad”.

Atesorando en el corazón las palabras de Francisco, quiero compartirles como siempre, algunas noticias de familia:

  • Estamos ya en los últimos preparativos del encuentro del Bicentenario del nacimiento de Don Bosco, en el que participarán un significativo grupo de jóvenes y educadores, como experiencia singular para el MJS nacional en Bs. As. (4-6/9).
  • Agradecemos la bonita experiencia de servicio solidario de la voluntaria Natalie (de Canadá) en estos 3 meses en la Casa Laura Vicuña y ahora hemos recibido a Vittoria en Bariloche y a Chiara en Chos Malal.
  • Ya hemos recibido el saludo de la Hna. Ema Pizarro que regresó a Ruanda – África, y seguimos acompañándola en esta nueva etapa de su entrega misionera, agradeciéndole su presencia fraterna en este tiempo en que permaneció en nuestra Inspectoría.
  • En la dinámica pascual de nuestra vida, hemos vivido el 25/7 la partida de nuestra querida Hna. Martha Maidana. Quiero agradecer de modo especial a la comunidad de Viedma cada una de las atenciones que han tenido con ella en este último tiempo de convalecencia, cuidándola con delicadeza y fraternidad. Agradecemos al Señor su presencia y entrega generosa en nuestra Inspectoría y le pedimos que con su insistencia que le era tan propia cuando se proponía algo, interceda por vocaciones santas para nosotras.
  • También acompañamos a las familias de la Hna. Nancy por la pérdida de su tío Francisco, de la Hna. Bernarda por su sobrino Rafael, a las Hnas. Sánchez por su sobrino Raúl, a la Hna. Julia Bracamonte por su tío.
  • Seguimos confiando al Señor la salud de David (sobrino de la Hna Gaby), Irma (hermana de la Hna Jovita), Rosa (hermana de la Hna Atilia), Alma (sobrina nieta de la Hna. Josefa) y el P. Juan Aversa sdb.
  • He podido participar de los Ejercicios Espirituales de la CONFAR en Junín, en un espacio de fraternidad intercongregacional muy enriquecedor, predicados por el P. Félix Gibbs. Allí nos unimos en un pronunciamiento, apoyando la divulgación y la lucha contra la exploración que quiere realizar una Megaminería en la comunidad de las Coloradas, contaminando el agua que es “el alimento de esas comunidades mapuches”.
  • Con alegría hemos decidido con el Consejo Inspectorial nombrar a Christian Abraham como Director General de la Comunidad Educativa de Patagones. Sabemos de su idoneidad y agradecemos su generoso servicio.
  • Acompañamos: a las Hnas. Julia Bracamonte, Natalia Vera, Margarita Calfín, Cristina Crespo y Victoria Sonda que participarán del encuentro de Formación Permanente (Paraguay del 24-31/8); a la Hna. Rosita Otal y a las Sras. Elda del Río y Marcela Aman, que nos representarán en la V Asamblea de Exalumnas (10-17/8 en Mornés); así como a la Hna. Josefa Colombino y a los SSCC que realizarán su Congreso Inspectorial (Las Grutas del 31/10 al 1/11).

La fuerza de la gracia de todas estas celebraciones y acontecimientos, vividos como renovación de la fe y del carisma, nos ayuden a agradecer cada día el don gratuito de nuestra vocación salesiana y a vivir con coherencia nuestra respuesta comprometida con la historia en los jóvenes que el Tata Dios y la Auxiliadora nos confían.

Hna. Marta Riccioli