¡FELICES 200 AÑOS!

Difícilmente encontrarán quien los ame más que yo en Jesucristo

y que desee la felicidad de ustedes aquí en la tierra y más allá, en el Paraíso”

db200Esta es la certeza que vivieron los chicos con D. Bosco.

Esta es la experiencia del “encuentro” que podríamos suscitar en cada niño y joven que el mismo Jesús y la Auxiliadora nos confían, como hizo con él desde el sueño carismático, que marcó toda su vida.

Un religioso capuchino, visitando Valdocco, elogiaba la obra de Don Bosco con estas palabras dirigidas a los jóvenes oratorianos, que volvían a agradecerle tanto bien recibido:

«Si se conoce un árbol por los frutos, yo deduzco por sus comportamientos, por su gratitud, por sus manifestaciones de afecto y promesas de fidelidad, que el lugar de donde han salido es un árbol bueno, un árbol que debería extender sus raíces por toda la tierra».

Don Bosco tomó la palabra y expresó, ante todo, su alegría al volver a ver a tantos de sus antiguos hijos, recordó los principios del Oratorio: la pobre casa, la estrecha capilla, el reducido patio, y, sin embargo, de tan humildes principios había salido todo lo que contemplaban ellos en aquel momento y además lo que no veían.

Hoy ese árbol ha crecido esparcido en todo el mundo, con la presencia y la misión de una Familia Salesiana, que tiene sus raíces en el mismo Corazón Oratoriano de San Juan Bosco, Presencia Viva de Jesús Buen Pastor que cuida a cada uno de sus hijos.

Expresemos también nosotros:

  • los motivos de nuestra gratitud por tener a Don Bosco como nuestro tierno Padre
  • nuestro amor por él, latiendo con su misma pasión por Jesús y el Reino
  • nuestra intención de recrear sus opciones por los jóvenes más pobres, en el lugar y tiempo que vivimos
  • nuestra decisión de convertirnos al legado de su carisma y recrearlo con nuestra propia originalidad

¡Que tengamos todos una muy feliz y gozosa fiesta del 200 cumpleaños de nuestro Padre, Maestro y Amigo DON BOSCO!. En el abrazo de la Auxiliadora, mi cariño y bendición,

Hna Marta Riccioli