logoHMAABBBienvenidos a nuestra web, que quiere ser la ventana abierta y un lugar de encuentro de las comunidades y presencias de las Hijas de María Auxiliadora de la Inspectoría San Francisco Javier, con sede en Bahía Blanca – Argentina.

Nuestro objetivo: “Ampliar la mirada y ser hoy, con los jóvenes, misioneros de alegría y esperanza” (Actas Capítulo General XXIII).

Pertenecemos a una familia religiosa nacida del corazón de San Juan Bosco y de la fidelidad creativa de Santa María Dominga Mazzarello: el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora. Don Bosco eligió este nombre porque nos quiso monumento vivo de agradecimiento a la Virgen.

Estamos presentes en todo el mundo e insertas en la Iglesia local, expresando nuestra ciudadanía activa en la cultura de hoy y en los lugares donde nos movemos.

Vivimos al servicio de los jóvenes, comprometiendo nuestra vida en evangelizar educando y educar evangelizando. Queremos vivir desde la pasión por Cristo y por la humanidad, poniendo los ojos en el Buen Pastor para encarnar sus actitudes, que nos apremian.

Nuestra Inspectoría, bajo el patrocinio de San Francisco Javier, con sede en Bahía Blanca, es una de las tres jurisdicciones religiosas en las que el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora está presente en la República Argentina. Cuenta con 20 Casas, diseminadas en las Provincias de Chubut, Neuquén, Río Negro, y sur de las Provincias de La Pampa y Buenos Aires. La sede central está en Bahía Blanca.

Junto a los demás miembros de la Familia Salesiana y los laicos que forman parte de las comunidades educativas, damos vida a diferentes proyectos educativo-pastorales a favor de la niñez y de la juventud, con atención preferente a los que más lo necesitan, desde las escuelas, los oratorios, las casas de inserción, las misiones, el tiempo libre, los itinerarios de educación en la fe, etc. Donde hay una joven o un joven, allí nos sentimos convocados.

Sentimos nuestro Instituto, nacido un 5 de agosto de 1872, como un regalo del Espíritu Santo a la Iglesia y agradecemos a la Virgen, nuestra Auxiliadora, su intervención materna y su presencia entre nosotros; reconocemos que Ella lo sigue haciendo todo, y esto nos llena de confianza y alegría.